martes, 16 de junio de 2015

Para todas esas personas que se hacen llamar amigos

Amigos de pega, que lo mismo un día te sonríen y otros te giran la cara, estos que siempre parecen felices pero en realidad por dentro están llenos de odio, pena y dudas. Dicen ser seguidores de una ética impecable y de una fe inamovible y verdadera que llama a todo el mundo a ser bueno y generoso con sus hermanos (parece que "hermanos" esta vez sí que es literal).

Sanguijuelas que se pegan a ti cuando vas cargado de algo bueno y de os que no sabes nada cuando el viento sopla en tu contra, personas que te desean lo mejor con la boca pero no con los ojos. Gente que después de unos años y viendo su verdadera cara todavía te sorprendes de lo hijos de puta que pueden llegar a ser, de lo asimétricos que son sus lados. Después de esto, todavía caes en su trampa una y otra vez.

Ellos creen que no lo sabes, pero sí sabes lo ruines que son, lo narcisistas que son (no hace falta buscar mucho para ver eso). Ellos creen que todavía tienen de lo que aprovecharse, lo que no saben es que eso se va a volver en su contra y por mi parte no van a conseguir ni el empujón que haga que caigan al vacío al que les llevará tanta hipocresía.

El refrán reza "Dios los crea y el Diablo los junta", pues bien, aquí estoy con mi bolsa de palomitas en el sofá con una sonrisa esperando a ver cómo las pirañas se devoran unas a otras.

Un placer, el que fuera un amigo fiel de verdad os dedica este sincero post y os dice adiós: Que os follen.

viernes, 15 de mayo de 2015

Mayo cordobés

Ya terminan los patios, hacía mucho tiempo que no iba a verlos, muchos años. Quizás por eso no lo recordaba tan bonito todo, o quizás será porque fui con la única persona que podía hacerlos más bonitos de lo que son, que ya es mucho.


Recomiendo muchísimo venir a Córdoba en mayo, las Cruces, los Patios, la Cata de Vinos, la Feria y seguro que más cosas que habrá por ahí escondidas y que no conozca. No los he enumerado por orden de cuál me gusta más, por ese orden sería más bien: Patios, Cruces, Cata de Vino y Feria. No me gusta la gente borracha, y en Córdoba la gente aprovecha la más mínima para echarse a beber al no haber tanta fiesta en condiciones como la hay en otras ciudades más grandes, pero que eso no os ciegue, igualmente las Cruces y la Feria son dignas fiestas que ver (dosificadas) y dependiendo de la hora del día (o de la noche). Flores, muchas flores, música, mucha música y sobre todo buena compañía (menos para los alérgicos como yo, que es un infierno floral, muy bonito pero un infierno).


Os invito a que vengáis si tenéis tiempo el año que viene, para mí este ha sido el mayo cordobés más bonito y que recordaré, he sido por un momento turista en mi ciudad, he vuelto a ver todo con la ilusión de quien ve algo por primera vez y eso no tiene precio.


domingo, 1 de marzo de 2015

Mamá, papá, quiero estudiar Historia.

Quiero imaginar que hace unas cuantas décadas, el título de esta reflexión era motivo de alegría y de orgullo, pero ahora parece ser algo bien distinto.

Cuando alguien expresa algo, siempre lo hace esperando que fuera precedido de admiración, aquí unos ejemplos:

- Mamá, papá, os presento a mi novia.
- Papá, mamá, he terminado mi proyecto, ¿qué os parece?
- Mamá, papá, he decidido que voy a estudiar medicina.

O en otras ocasiones, esperamos que sean palabras de consuelo y apoyo, como a continuación:

- Me han despedido.
- No me han concedido la beca.
- Me acaba de dejar mi novio/a.

Son situaciones que si os paráis a pensar, son las más estereotipadas, porque a todo el mundo le gustaría que su hijo encontrara el amor, que consiguiera sus metas y que estudie medicina. Dentro de las otras, las dos primeras, aunque duelan, son también trending topic en nuestra sociedad actualmente desde hace varios años. ¿Pero qué pasa cuando lo que se considera un acierto para ti es un fracaso para los demás?

Cuando empecé a estudiar Relaciones Laborales todo iba bien en mi familia (menos para mí), era una carrera con salidas, cerca de casa y me la costeaba una beca. Pero a mí no me gustaba, se me atragantaba el camino hacia la facultad y se me hacía bola durante las 5 horas de clase. Decidí dejar la carrera a mitad del primer año, pero no iba a dejar de ir a clase porque no quería desperdiciar un año de mi vida (luego me di cuenta que sería uno de los más productivos ya que fue necesario para darme cuenta de lo que me gustaba de verdad, la historia).

Así cuando terminé el primer año y apenas había aprobado unas cuantas asignaturas (entre ellas Historia de las Relaciones Laborales), les dije a mis padres la fatídica frase: Mamá, papá, quiero estudiar Historia.

Efectivamente, la noticia les sentó como un tiro en el pecho, a mi padre mucho más porque él había estudiado lo que yo acababa de dejar. Empezaron a reprocharme que no me había tomado en serio la carrera y que no había estudiado, nada más lejos de la realidad, no podía tomar en serio algo que detestaba desde la primera semana de clase y que ni mis compañeros ni mis profesores hicieron que fuese más llevadero o mínimamente interesante. No iba a pasarme la vida delante de un ordenador tecleando números en un Excel, con dolor de cabeza y con más miopía que Rompetechos.

Es duro llevar la contraria a los padres, sobre todo cuando creen que lo que hacen es bueno para ti, aunque sea todo lo contrario. Siempre te dirán "pero eso no tiene salida", "apenas vas a poder vivir" o lo típico: ¿y qué vas a hacer, profesor de instituto con lo difícil que está aprobar unas oposiciones?". Después de un verano horrible sin hacer nada (hubiera preferido haber estudiado recuperaciones para no soportar los comentarios de mis padres refiriéndose a mi verano como a lo que iba a hacer el resto de mi vida después de sacare la carrera).

Parecía como si se acabara el mundo y sólo quería estudiar una carrera que te hiciera pensar, reflexionar y ser autocrítico e independiente, una persona con una base para no ser altamente manipulable. Saber historia puede ser lo más estúpido y a la vez lo más inteligente porque te enseña a razonar y a vivir, a no ser xenófobo, racista, abierto de mente (Ojo, no digo que los demás estudiantes de otras carreras, grados superiores, etc. lo sean, que nos conocemos), a ver más allá de lo que te cuentan, a contrastar la información, a desarrollar un argumento sólido en base a la ciencia, a ser cívico y a respetar y admirar a los demás, porque hemos estudiado tanto las diferentes sociedades que ha habido a lo largo del tiempo que nos sentimos parte de todas ellas. 

La historia puede darte de comer, si es lo único que te importa cuando estás pensando en estudiar una carrera, porque todas te darán de comer si te esfuerzas, pero acabarás aprendiendo mucho (si te lo tomas en serio) más que si estudias una carrera totalmente sistemática basada en fórmulas matemáticas, supuestos y teorías, sin tener que referirme a ninguna en especial. Todas son necesarias y básicas en nuestra sociedad, tanto la historia como la economía y la medicina o una ingeniería.

Pero lo más importante es no coartar la libertad de un niño o una niña que tiene la ilusión de estudiar lo que le gusta, ya tendrá tiempo de pensar en el dinero, primero hay que pensar en la felicidad. Quizás no sea un Pasteur, Newton, Tesla o una Curie, pero puede ser un Bloch, Hobsbawm, Mommsen, Artola o Comellas entre otros.

domingo, 1 de febrero de 2015

Prehistoria mola mil (B.P).

Estudiando Prehistoria me doy cuenta de muchas cosas cuanto menos curiosas, un ejemplo:

- "En el interior del país, va a aparecer muy poca cerámica cardial y lo que se va a encontrar es de tipo inciso, de relieve y cerámicas lisas, porque la penetración de grupos neolíticos hacia el interior van a llevar manifestaciones más modernas."
Es decir, estamos ante los primeros modernitos que han sido excluidos de la sociedad por ser demasiado "innovadores", ojocuidao, que el arte minimalista no pasaba por incidir menos en la arcilla, era directamente NO DECORAR, DÓNDE VAS LOCO, PONLE ALGO DE ROJO O UN CIERVO AHÍ TO' GUAPO. Pues nada, ellos erre que erre que no sienten la realidad como los demás y que tienen que irse a otra zona donde sean respetados, en fin, incomprendidos hay en todos los milenios.

Otro que me ha molado ha sido el siguiente:

- "La importancia que alcanza ahora la agricultura cerealista, derivada de la capacidad de los cereales para proporcionar una dieta equilibrada con alto poder calórico y suficientes proteínas..."
Me los imagino en el super del valle de turno ahí por la Meseta o el valle del Ebro preguntando al dependiente dónde vienen las calorías, que su primo le ha contado que en el super de la Costa del Sol te dicen hasta la fecha de caducidad. Porque claro, si estamos hablando de "poder calórico" y "proteínas" suficientes para una buena alimentación estamos suponiendo que ellos mismos tenían palabras que significaran estas.

Hasta aquí mi reflexión de hoy, espero que les haya gustado porque a mí no me gusta estudiar con el tiempo tan bueno que hace hoy.

lunes, 12 de enero de 2015

A.

Siempre habrá algo que florezca en nuestro interior, algo bueno que mueve el mundo. Aunque haya nieve en el suelo, debajo del hielo hay semillas que crecerán fuertes y nos enseñarán el camino, un camino lleno de sonrisas y lágrimas que no dejarán yermo lo andado sino que abonará el camino de flores para los que vengan detrás.

Lo bueno y breve, dos veces bueno dicen. Espero que por una vez esto no sea breve pero sí bueno.