Cierro los ojos, los vuelvo a abrir y ¡puf!, acaba 2014, vaya topicazo más gordo. Pero es que es la pura verdad, antes de que quisiera darme cuenta estaba contando los días para que llegara mayo, llegó y no hice nada con mi vida el mes más bonito que puede haber en Córdoba, pasó más el tiempo y llegó el verano, ese que se había hecho tanto esperar desde ese 13 de agosto de 2013 cuando compré mi abono para el FIB, creo que ha sido sin duda el mejor verano de mis 21 veranos vividos pero no volvería a repetirlo nunca.
Soy consciente de ser un bicho raro, alguien que teniendo todo en esta vida va y lo tira por la ventana porque está cansado y quiere nuevas experiencias, a veces sin importarle lo que piensen los demás y a veces sin dejar de imaginar lo que puede pasar. Más de una noche sin dormir pensando en las próximas 18 horas despierto.
Para mí este año no termina el 31 de diciembre, empezó con el nuevo curso, nuevas aspiraciones y metas, conociendo mucho mejor a quien está conmigo prácticamente todas las horas del día y durante casi todos los días de la semana. Mis compañeros de universidad con los que poco a poco voy teniendo más complicidad y con los que me siento más identificado, ellos no lo saben (hasta ahora, hola gente), pero gracias a ellos he madurado como persona, empezando en Primero a ser un chaval con apenas barba y sin expectativas en la vida más allá de acabar la carrera y luego ya se verá. Hablando de todo menos de nosotros mismos hemos acabado conociéndonos de verdad, porque cada gilipollez que se dice lleva intrínseco algo de cada uno, esas pequeñas cosas hacen las grandes amistades. Ahora quiero ser alguien importante, lejos de competir con nadie, quiero ser alguien grande para mí y los que tengo a mi alrededor, que estén orgullosos de mí, para poder inspirar a seguir mejorando sus vidas, porque aunque tengamos pesadillas, siempre acaba amaneciendo.
No porque vengan después son menos importantes, mis amigos de toda la vida, con esos que te puedes quedar sin hablar durante media hora porque están hablando de cosas que no entiendes o directamente no quieres hablar pero que sin embargo te importan porque las dicen ellos y para ellos son importantes, todo tiene un principio, sin duda el haber sido una persona friki desde pequeño me ha ayudado a conocerlos, pero por ser una persona seria y madura (o eso espero transmitir), he conseguido guardar una valiosa amistad fuera de todo objeto material, basado en la confianza y años de convivencia que ha hecho estrechar unos lazos que por muy jodida que esté la cosa siempre quedará un hilo al que agarrarse. Todos diferentes y a la vez tan similares, un médico, un informático, un traductor y un historiador que ojalá en 2015 los una incluso más de lo que están unidos.
Yo no creo en los finales, ni en los puntos y aparte, creo en los "hasta luego" y en los "un momento", porque nadie entra en tu vida para irse y no dejar huella, lo mismo que espero dejar parte de mí en toda persona que conozco, espero que siempre quede algo que nos una y nos haga volver a hablar. Para todas esas personas que se han "ido", no es un adiós, es un hasta luego, incluso a los que más daño han hecho o han intentado hacer, porque de todo se aprende.
Este año termina de la misma manera que empezó, sin un beso después de la última campanada, este año no espero un beso, espero algo más valioso que cualquier beso que puedan darte en la vida, pero lo que espero lo guardaré en secreto.
Os deseo un feliz año nuevo lleno de ilusión, altas expectativas y por qué no, fracasos para poder demostrar que podemos dar mucho de nosotros mismos.
Eduardo Luque Lucena.