Ya terminan los patios, hacía mucho tiempo que no iba a verlos, muchos años. Quizás por eso no lo recordaba tan bonito todo, o quizás será porque fui con la única persona que podía hacerlos más bonitos de lo que son, que ya es mucho.
Recomiendo muchísimo venir a Córdoba en mayo, las Cruces, los Patios, la Cata de Vinos, la Feria y seguro que más cosas que habrá por ahí escondidas y que no conozca. No los he enumerado por orden de cuál me gusta más, por ese orden sería más bien: Patios, Cruces, Cata de Vino y Feria. No me gusta la gente borracha, y en Córdoba la gente aprovecha la más mínima para echarse a beber al no haber tanta fiesta en condiciones como la hay en otras ciudades más grandes, pero que eso no os ciegue, igualmente las Cruces y la Feria son dignas fiestas que ver (dosificadas) y dependiendo de la hora del día (o de la noche). Flores, muchas flores, música, mucha música y sobre todo buena compañía (menos para los alérgicos como yo, que es un infierno floral, muy bonito pero un infierno).