jueves, 20 de junio de 2013

Vidas

Aquí estoy, estudiando para mi examen de filosofía de mañana, bueno, mejor dicho estoy descansando de mi estudio. El caso es que estando en la biblioteca me doy cuenta, mirando a mi alrededor cómo hay aquí muchas personas, cada una con sus apuntes delante de ellos, sus ilusiones y peores pesadillas.

Todos esperan algo de estos días, este tiempo reservado para el conocimiento, tan preciado y tan limitado, no el tiempo, que también, sino el conocimiento, que últimamente está más cotizado que el mismo oro.
Quién sabe si lo que están haciendo les llena o no, si les llevará a algún sitio o no, si están viviendo la vida como les gustaría y si de este modo, no haciendo lo que desean realmente ahora, llegarán a tener esa vida que de verdad sí quieren tener.

Yo me siento aquí a observar, mientras estudio, y veo caras, muecas de no enterarse de nada y otras con una sonrisa mientras recitan sus apuntes al dedillo. Me paro a pensar en mí mismo y llego a la conclusión de que realmente la filosofía no me gusta, o sí, o no me gusta cómo la están impartiendo, o no como yo la estoy estudiando, el caso es que me llevará a hacer lo que realmente quiero hacer y es algo por lo que luchar contra tus peores pesadillas o temores, porque nadie consigue nada sin esfuerzo y si así lo hace, nunca podrá reconocer su valor en su totalidad hasta después de perderlo.

Así que seguiré luchando contra mis antagonistas personales al igual que otras tantas personas que lo hacen día a día con todo el valor que ello conlleva, todo sea por el espíritu de ir a por lo que consideramos que es nuestro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario